eje.
Hace ya un tiempo, desde que volví a mi vida, empecé a descarrilarme.
No en el sentido peligroso y violento, si no en el sentido de pérdida. Me perdí.
Me bajé de la atención que yo mismo me merezco. Y empecé a vivir desde el punto de vista de personas que realmente me importan, o importaban, todavía no lo descifré.
De todas formas, la razón por la escribo, es positiva. Rara vez.
Si tengo que auto-reconocerme como inteligente, en la única inteligencia que puedo imaginar es la emocional.
Ser consciente.
Volver a eje, encaminarme y dirigirme, tomar rumbo nuevamente.
Ser prioridad.
Pensar por mí y para mí, apuntar todas mis decisiones hacia un mismo objetivo.
Estoy contento, estoy empezando a encontrarme de nuevo. A conocerme y a saber dónde sí y donde no.
Y si me pedís una opinión, es lo que más te recomiendo. Ahorras malos tragos y disfrutas genuinamente de lo que llena.
Vivir sintiendo mariposas en el estómago. Estar enamorado de vivir. Esperar siempre cosas buenas, vibrar en altas sintonías y toparse de nuevas experiencias.
Todo suma si pensamos desde uno.
La otredad contamina y descarrila nuestra esencia del ser. El otro, es un individuo diferente.
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