dominga.
inspiración sonora: (49) Chelou - Aneurysm (A Tribute to Nirvana) - YouTube
Tributo
Ella vive en un hotel, sus papás lo mantienen por herencia.
Didascalia del personaje:
Calavérica. De rodillas oscuras por moretones.
Pelo apenas por debajo de sus orejas exageradamente grandes perforadas por mucho metal hipoalergénico.
Nariz griega y predominante, entramada por pecas.
Piel blanca y venosa. Ojeras marcadas.
Cuello largo y uniceja tupida.
Vestimenta caucásica. Aunque sigue ahorrando para conocer Europa.
Se ríe.
Dominga odia los domingos igual que yo. Se despersonaliza cada vez que el día empieza a oscurecer y los habitué de la hostería se encierra en las habitaciones. El silencio recorre los pasillos.
Mas allá que ella esté en ventaja (pues el silencio es lo que da lugar a que siga practicando su solo de piano)
El domingo la pone extraña. Se le ve en la postura. Se le ve.
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En cambio los viernes, ella los viernes esta vigorosa, sabe que los viernes se juega a la lotería, y es consciente de que siempre gana. Vivir en un hotel tiene sus cosas.
Dominga es muy ludo para la loto. Entre otras cosas.
Cuando juega se sienta con la planta de los pies subidas a la silla, y con la lapicera en la boca.
A mi parecer, tiene dejos sociópatas. Impulsiva, hostil, asocial
Siempre toma el té con un par de hojas de menta cosechadas de ahí, de la propia huerta en las lindes de la montaña. Lo curioso, y ahora viene, es que lo toma a la misma temperatura aún sabiendo que se va a quemar. Le cuesta hablar. Cincuenta por las llagas, cincuenta por timidez y delirio.
Dominga es fanática de pasar horas y horas en el salón general escuchando memorias de algún huésped de más de 60 años.
Se ducha cuando cae el sol (volviendo a lo de antes, creo que tiene algo con la transición día-noche que todavía no logro descifrar ni resolver)
Antes de sentir el agua, queda desnuda, parada, viendo el chorro desde fuera, tiritando del frío. La hace sentir viva, dice. Y por eso duerme con sweater.
Si abrimos paréntesis, a Dominga encontrala siendo entre biromes y tablas de lotería. Entre raíces de menta y peperina, o en alguna ronda de jubilados.
A lo que quiero llegar, es que desde mi perspectiva, hay cosas de ella que me quedan inconclusas, y eso es lo que me interesa particularmente. No la termino de conocer nunca, no es predecible ni posee sentido común.
Dominga odia los domingos.
Se ríe.

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