minerva.

Inspiración sonora: https://www.youtube.com/watch?v=SNvawlZMf-Q (Ivy- Frank Ocean)

 Pensé que estaba soñando cuando te vi por primera vez cruzando delante de mí. Pero como no tenía a nadie para que me pellizque, nunca me di cuenta de que eras verdaderamente real. 

Yo trabajaba en la esquina de tu casa, pasaron un par de semanas hasta que me dí cuenta. Después de eso, a la oficina iba bien vestida y  con un perfume sobresaturado (sabrás porqué) 

Agradezco al arquitecto amigo de mi jefe por poner un ventanal polarizado frente a mi escritorio, así pude conocerte (yo a vos, vos no a mí). Todos los almuerzos me los pasaba charlando con vos, buscaba saber porque los lunes siempre llevabas tacos tan altos, o porque algunos días tenías la cara cansada y postura triste. Te juro que si hubiese sido menos vergonzosa te hubiese ofrecido un abrazo, o dos, o tres. 

Cada día empecé a verte más y más, te puse nombre y apellido.

Algunos fines de semana llevaba dos barritas de cereal para compartirte. Sin pensarlo empecé a tener más motivación para ir a trabajar.

Apareciste cuando estaba muy sola y eso que yo no creo en el destino. Hay centenares de teorías que dicen que cuando dos personas se cruzan es para enseñarse cosas mutuamente. Me gusta pensar que sin que te des cuenta, yo también te estoy enseñando algo. Quizás te enseño la sensación de ser amada.

No te voy a mentir, a veces volvía  a casa y me acostaba a imaginar nuestros próximos viajes, y los nombres de nuestros futuros gatos. 

Pensé que estaba soñando hasta que un día entraste a pagar una de tus cuentas en el horario que justo atendía yo (no es destino, no es destino) Tu voz disfónica fue el pellizco que necesite para saber que eras real, que estábamos en el mismo mundo vos y yo, yo y vos, codo a codo hasta el final.

Me pediste ayuda para pagar las facturas desde el celular y así no tener que volver. Me pasaste tu teléfono y sin querer nos tocamos las manos, si, vos no te diste cuenta. Momento que se congeló para siempre. Te despediste y no te vi más.

Quizás nos encontramos en esta vida para que yo te enseñe a pagar cuentas desde el celular, no lo sé.

Pensé que estaba soñando, y en verdad estaba soñando.

Tu cara se me fue olvidando, tu tacto se fue borrando y tu voz callando. 

Quizás entonces nos encontramos para que vos me enseñes lo que es el amor no mutuo. 

Sé que ya paso mucho tiempo, pero hay veces que sigo viéndote en el reflejo del vidrio del trabajo. Ya no me pongo perfume y hay veces que repito vestido, pero sigo llevando dos barritas de cereales por las dudas.

Pensé que era un sueño, pero fue una pesadilla. Es una pesadilla.

art by rosie mcguinness. 






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