alteraciones cadavéricas.
De chico amaba jugar al cadáver exquisito, solo porque el nombre del juego era cadáver. Siempre me intereso lo mortuorio, lo misterioso y sobrenatural si se quiere.
Desde que morís hasta que desapareces el cuerpo va experimentando una serie de sensaciones que desembocan en el profundo y sombrío olvido.
Hablando de eso, una vez leí un libro, en donde uno de los personajes decía que no le tenía miedo a la muerte, porque cuando alguien muere te da la posibilidad de hacer que su huella siga latente en el mundo de los vivos. A lo que si le tenía miedo es al olvido, a morir y no haber inspirado a nadie, entonces así desvanecerse y no dejar ningún rastro.
No se puede morir relajado (rigor mortis), al morir hay un cambio químico, entumecimiento, el cuerpo se paraliza, los músculos se contraen hasta hacerlos explotar. La sangre cae, se acumula en la base corporal haciendo peso intentado que el alma no se le escape; y así es como comienza una nueva transición (livor pos mortem).
El tratamiento mortuorio es algo crudo, uno no vive toda una vida para que al final termines en un horno tétrico y salgas todo desfigurado. O para que te hagan una lúgubre ceremonia con un silencio literalmente sepulcral honrando tu memoria y llorando tu ausencia.
Todo lo que gira alrededor de la muerte es oscuro.
En verdad ¿es realmente necesario vestirse de negro para ir al evento fúnebre y ver a una persona que alguna vez te atravesó emocionalmente, toda pálida y enfriada casi fantasmal? Rodeada de un par de arreglos florales, cestos de basura abarrotados de papeles tissue llenos de mocos, y una música necrológica.
¿Por qué ser así de macabros?
Cambiando de tema, hay una contradicción, una ambigüedad que no para de darme vueltas en la cabeza.
Existe un termino denominado Petit Mort (pequeña muerte), que hace referencia al climax en el sexo, al punto mas alto de orgasmo, de placer, es un pequeñisimo momento de inconsciencia, de muerte.
¿Te estas dando cuenta? El momento de más placer, en donde te sentís más vivo, es justamente cuando llegas a la cima y morís por un segundo en un orgasmo que parece interminable.
¿La muerte entonces es placer?
Si alguien muere, ¿No deberíamos recordarlo en una ceremonia alegre, sentida y llena de placer?
Deberíamos cambiar el luto, ya es algo acostumbrado, rutinario, no es sentido.
La muerte entonces, es placer. Y el placer no es dolor.
Yo si quiero que me recuerden.
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