pijamas.
¿no sería espectacular que los uniformes sean pijamas?
Nuestra sociedad es la más siniestra de todas, a quien se le ocurre que hay que ir al colegio de madrugada con una chomba de tela gruesa y áspera, pollera, zapatos y demás. Porque para ir al trabajo hay que planchar la camisa y anudar bien la corbata.
Debería el pijama ser considerado estético, maravilloso, sentir la tela suave de un pantalón de pijama ancho, y una remera oversize desteñida seguramente heredada de tu papá.
Decime entonces, el placer en este mundo humano es un pecado.
Pobre mi hermana que va al colegio con pollera pleno julio.
La vida con medias largas y los dedos separados por el cosito de las ojotas es mejor, disfrutable.
¿no sería espectacular que los uniformes sean pijamas?
Que pasa con nosotros, acaso queremos pasarla siempre mal. Nos destinamos conscientemente a un calvario.
Pobres esos dos abogados de traje en el colectivo pleno enero.
Me encanta verlos desde mi ventana mientras siento el profundo placer de moverme entre mis pijamas.
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