mi cinturón de seguridad.
Realmente sueño con todas mis fuerzas que llegue el momento en donde me sienta tan en paz, cómodo y seguro con alguien como para viajar en auto, después de salir de bailar, y subirme en el asiento acompañante, con la calefacción y una canción tranquila mientras un par de gotas de lluvia chocan contra las ventanillas. Me pongo tu campera en mis rodillas. Y largo un par de bostezos largos y exagerados (de esos genuinos) Te veo manejar y de a poco voy durmiéndome, estoy calmado y en armonía, vos me pones así. Porque con vos me siento seguro, y se que voy a llegar a casa, y me vas a acompañar toda la noche, hasta despertarnos al otro día a la par.