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Mostrando entradas de junio, 2022

mi cinturón de seguridad.

 Realmente sueño con todas mis fuerzas que llegue el momento en donde me sienta tan en paz, cómodo y seguro con alguien como para viajar en auto, después de salir de bailar, y subirme en el asiento acompañante, con la calefacción y una canción tranquila mientras un par de gotas de lluvia chocan contra las ventanillas. Me pongo tu campera en mis rodillas. Y largo un par de bostezos largos y exagerados (de esos genuinos) Te veo manejar y  de a poco voy durmiéndome, estoy calmado y en armonía, vos me pones así.  Porque con vos me siento seguro, y se que voy a llegar a casa, y me vas a acompañar toda la noche, hasta despertarnos al otro día a la par.

beso ideal.

 un beso con manteca de cacao en una noche de invierno que dure una eternidad.

corazón roto de amor no correspondido, primera vez.

(y espero que última) Te sigo amando No quiero amarte nunca más. No quiero doler más, por favor. Ayudame a dejarte ir. Aunque a veces crea que te pertenezco, y que de alguna forma vos me perteneces a mí.  Me odio por ligarte a cosas inmensas, porque para mi lo eras (lo seguís siendo, aunque me duela) Porque veo la luna y te pienso, porque veo el mar y las olas se mueven a tu ritmo.  Ahora las cosas que más amaba hacer, están contaminadas por vos. Y todo eso se vuelve tuyo  Porque ya no me siento cálido ni conmigo mismo. Me hiciste sentir primera opción, y ahora no estoy ni en la lista. Y lo peor es que te sigo amando, y el hecho de amarte me hace odiarme aún más.  Se siente decadente no saber estar solo, porque yo era la mejor versión de mí cuando estaba con vos.  Solo vos.  Podría firmártelo ya mismo, menos mal que te alejaste. hubiese sido peligroso, pues te hubiese dado todo de mí, me habría perdido con tal de hacerte feliz. Porque siempre quise fusionar...

lisztomanía.

Tan sentimental. No, sentimental no. Romántico pero sin empalagar.  Lisztomanía, es el estado desenfrenado del ser humano al escuchar música. Leyendo por ahí se define como una fiebre que hace necesaria la acción de escuchar música, de sentirla, de querer sumergirte y apropiarte de ella.  Trata de describir el frenesí que genera el escuchar detenidamente conjunto de ruidos, que se hacen sonidos y se distorsionan o mezclan con voces para concluir en música.  El oído es el medicamento, y la partitura la cura. Entiendo completamente la existencia de este dolor psicológico. Una lisztomanía. Pues la música puede llevarte a lugares no corpóreos, no físicos ni palpables, esa es su magia.  En mi viaje mas reciente, saliendo del trabajo en oscuras, de las últimas horas de la madrugada, escuchaba siempre una de las canciones de Phoenix, Lisztomanía (sí).  El volumen era obviamente el máximo, casi como si quisiera sentir sangre derramandose por mis orejas, como si me gusta...